Ana – Historias de Pacientes de Tuberculosis


Como estudiante de derecho joven, la atención de Ana estaba en los estudios, no en la TB. Ella pensó que la vacuna BCG que le pusieron de niña la protegería de lo que consideraba una “enfermedad del pasado”. Sin conocer los síntomas de la tuberculosis, nunca estuvo a la defensiva cuando se enfermó.

Estos factores, y el retraso en el diagnóstico, condujeron a que la tuberculosis de Ana se conviertiera en una amenaza para la vida.

“En abril de 2004, recibí antibióticos del médico por una tos seca y picazón. Yo era una estudiante de derecho de 24 años de edad y pensé que mi enfermedad era sólo estrés por mis estudios.

Pero durante los tres meses siguientes la tos empeoró y perdí 6 Kilos, así que volví al médico y me dieron más antibióticos. La única persona que mencionó la TB en este momento fue mi tío, pero no lo tomé en serio, ya que tenía la vacuna BCG.

De septiembre a diciembre de 2004 me cansaba, pero seguía adelante. Cuando fui a casa para Navidad todo el mundo notó mi pérdida de peso. Mi médico me remitió al hospital. Alrededor de enero de 2005 empecé a tener sudores nocturnos.

Mi cita con el hospital tardó seis semanas en llegar porque la primera carta se perdió. Me citaron para una radiografía pero no supe nada. Luego, en abril de 2005, el hospital realizó una broncoscopia y exámenes de esputo y se me diagnosticó TB. Por este tiempo había caído de 50,8 Kgs a 34,9 Kgs. Me pusieron en tratamiento contra la tuberculosis.

Tengo que admitir que no comencé a tomar las pastillas durante tres semanas porque tenía mucho miedo de los efectos secundarios que había leído y que la enfermera me había dicho. Pensé que eran demasiado comunes.

Un mes después de mi diagnóstico, una radiografía mostró que uno de mis pulmones había colapsado. Un par de semanas más tarde estuve en el hospital por dos semanas y me dieron fisioterapia para ayudar a mi pulmón. Terminé mi tratamiento en enero de 2006 y me dieron el alta.

Un mes más tarde aparecieron círculos rojos en mis piernas, así que fui al hospital. Mi ritmo cardíaco era alto. Un enfermero tomó muestras. No supe nada durante tres semanas, así que llamé y me dijeron que habían perdido mis notas. Regresé a mi médico que me dio más antibióticos. Mi tos volvió y empecé a sentirme enferma, cansada y perdí peso otra vez.

Volví a mi médico y me dieron cita de emergencia para la clínica de tórax – pero antes de que esto surgiera fui ingresada en el hospital con una infección relacionada con la neumonía donde se encontró que mi tuberculosis había vuelto. Como mi pulmón se había colapsado no todas las bacterias habían muerto. En mayo de 2007 tuve una operación para extirpar mi pulmón.

Gracias a mi familia, amigos y personal médico estoy mejorando y poniéndome al día con mis estudios.

Cuando me diagnosticaron TB me sorprendió, ya que pensé que era una enfermedad victoriana, pero también me alivió porque pensé que era asma. No pensé que podría tenerla porque tenía la vacuna de BCG y no estaba tosiendo sangre. Ahora sé qué signos y síntomas hay que buscar.”

Related posts:

InfoTuberculosis.com: Ten en cuenta que la información contenida en esta página web sólo tiene fines educativos. L@s administradores de la página no somos médicos. Toda la información contenida en esta web intenta estar lo más actualizada y revisada posible. Esta información no tiene la intención de diagnosticar, tratar, curar o prevenir ninguna enfermedad. Por eso te pedimos que consultes a tu médico, médica para que te diga como proceder.


Entradas que te pueden interesar:

Lara - Historias de Pacientes de Tuberculosis
Sam - Historias de Pacientes de Tuberculosis
Miguel - Historias de Pacientes de Tuberculosis